¿Cómo se distingue de otras condiciones?
Es vital diferenciar una conjuntivitis simple de procesos inflamatorios más serios como una queratitis, uveítis o blefaritis. Muchas veces, los pacientes confunden el ojo rojo con irritación por ojo seco, pero un examen minucioso nos permite descartar problemas que podrían enmascararse, tales como la presencia de un pterigión, un orzuelo incipiente o complicaciones derivadas de traumatismos oculares. Nuestra prioridad es asegurar que la superficie ocular mantenga su integridad frente a cualquier agente infeccioso.
