¿Cómo distinguimos la hemorragia de otras afecciones oculares?
Durante la evaluación, es fundamental separar la hemorragia ocular de procesos inflamatorios infecciosos como la conjuntivitis, infecciones oculares bacterianas o virales, y la presencia de queratitis o blefaritis, que suelen cursar con secreción o dolor, algo distinto a la mancha de sangre pura. También debemos descartar que el sangrado sea un signo secundario de un pterigión muy vascularizado, un orzuelo inflamado o incluso episodios de uveítis, donde la inflamación interna puede confundirse con una hemorragia superficial.
